Lavarropas Whirlpool

Volvés de unas merecidas de vacaciones, de días y noches sin pensar en el trabajo ni en levantarte temprano. Pero luego del regreso, te espera el bolso cerrado con toda la ropa que usaste en el viaje. Si no pudiste lavarla durante los días que estuviste fuera, aplicá estos tips de Whirlpool para que aproveches tu lavarropas al máximo y ese bolso repleto no sea un dolor de cabeza.

 
Anticipación: parece muy obsesivo, pero es muy útil. Obviamente que este consejo depende del lugar donde vayas a vacacionar, pero lo ideal es que en lo posible selecciones prendas livianas y fáciles de lavar. Eso le ahorrará muchísimo trabajo a tu lavarropas, que será uno de los electrodomésticos que más trabajará el día después de tus vacaciones.

Antes de armar la valija para el regreso: ya pensando en cómo vas a lavar tu ropa, recomendamos separar aquellas prendas muy sucias o con olor, de aquellas usadas pero en mejores condiciones. Esto permitirá que la muda entera no se impregne con aromas, tierra o sudor, y luego puedas aprovechar los distintos ciclos de lavado dependiendo del estado de cada una.

Orden y prioridades: establecer un cronograma de lavado depende de cuánto tiempo libre tengas, en qué día deberás volver al trabajo, si fuiste a vacacionar a un lugar con estación intercambiada y qué ropa deberás utilizar.

Durante el viaje, aconsejamos ir lavando la ropa interior a mano, para contar con opciones limpias y listas para retomar las actividades. Si usás uniforme para trabajar prácticamente gran parte del camino está allanado, porque no vas a tener que preocuparte como otras personas. No obstante, si utilizás ropa informal debes prestar atención.

Primero, se deben dividir las prendas livianas de las pesadas, como camperas o sweaters ya que esas llevarán más tiempo de lavado y secado. Luego (y si sos de los que se lleva todo el placard de vacaciones) tienes que programar al menos tres mudas de ropa para los días de futuros. Eso te permitirá darte cuenta qué prendas deberás lavar primero que otras. Asimismo, planifica ciclos de lavados entre otras actividades pendientes que tengas como limpiar tu casa, pagar cuentas o ir al supermercado para abastecer tu heladera.

Aprovechar los programas: en relación con el consejo anterior, obtiene el mayor provecho de las distintas opciones que te ofrece tu lavarropas. Usa los ciclos cortos de lavado para las prendas livianas y que necesitas urgente, y deja para después las menos necesarias o más complicadas de lavar.

El secado de la ropa: muchas veces, el espacio para hacerlo se transforma en un problema y todo depende del clima y cómo estén organizados tus días posteriores. Por eso, te recomendamos combinar dos tipos de secado para ahorrar tiempo: secado al sol y secarropa.